domingo, 13 de marzo de 2011

Dora y Fura, otro final feliz...




En la perrera era Moeda, para los "amiguetes· Cerillita, porque tenía esa chispa que los cachorros alegres saben darte. Aun siendo cachorro, costo que alguien se fijara en ella.

Moeda / Cerillita ahora se llama Dora, como buena exploradora :) El nombre se lo pusieron "las pekes" de la casa y estan encantados con la criatura, les da alegria a los perros carrocillas que tenían hasta el momento. En la foto esta con irka ( que fue adoptda ) el día que estaban haciendo las presentaciones. Su afición ? despertar a las niñas de la casa a lenguetazos.

Epa. La vida la trato mal. fue abandonada y en cuarentena despues de dos meses, parió 4 cachorritos que no tuvieron la suerte que tuvo ella. ( fallecidos 3, scrificado 1 ). Sus ojos reflejaban tristeza. Lo que tenía de grande, lo tenía de buena y alguien lo vió.

Epa ahora responde al nombre de Fura. Convive con otras dos hembras de labrador y su adoptante cuenta que es buenisima y que aprende con facilidad.

Loreto

3 comentarios:

Ollo ó can! dijo...

me alegro un monton loreto, gracias por todo lo que haces por ellos..

vir dijo...

ola, graciñas por poñer estas fotos e saber un pouquiño delas. que tal fura? non tes unha foto de como está agora? alégrame moito que estean ben. déronlles unha nova vida.

eu a fura tiven oportunidade de coñecela e era e é moi moi boa.

moitos animais pasan desapercibidos, nin se ven. outros como son máis "bonitos" ou "de moda" ou "cachorriños" pois saen antes. triste.

noraboa ás dúas, dora e fura.

graciñas loreto por buscarlles casa. graciñas ós que lles dan esa casa, e esa nova vida.

Estela dijo...

¡Pero qué grandota y qué feliz se ve a Cerillita!
Fui una de las últimas que la llevó a pasear, y doy fe de que ya entonces era realmente alegre y juguetona. Ella, como yo decía, estaba "en su mundo de yupi" porque ella era feliz con cualquier cosa. Ahora está en una casa y es feliz de verdad, y yo me alegro tanto por ella!!! Estos finales así, tan de cuentos de hadas, hacen que todo merezca la pena.
Por supuesto que también me alegro por FURA, quizá incluso más. Ella era adulta y ya conocía lo amarga que puede ser la vida. Por fín puede disfrutar de la calidez y dulzura de un hogar de verdad y eso me llena de una gran felicidad.
¡Bien por las dos!
¡Y muchísimas gracias a sus familias por darles esa segunda oportunidad que tanto se merecen!